LA ESCUELA DE INVESTIGACIÓN DE HARO
Sin más pretensión que el ámbito del pensamiento, desarrollamos ya desde 1960 en Haro una línea de investigación peculiar basada en la resolución de problema propios y posibilidad de hacer ciencia de exportación.
Para que el lector lo entienda, comprendemos que hay en la actitud investigadora tres posibilidades que resumimos:
Una línea, en países de poco desarrollo científico, que consiste en enviar estudiantes a otros centros de investigación del mundo para que aprendan y traigan conocimientos para establecer innovaciones en base a importación de técnicas.
Resulta un sistema de empobrecimiento.
Otra “escuela” consiste en mantenerse en línea con lo que se investiga en otros centros y desarrollar, en laboratorios bien dotados, esas técnicas. Es la actitud general hoy en España que tiende a desarrollarse a través de Medios. Estimamos que no va a servir para exportar ciencia.
Y nuestra “escuela” que casi durante medio siglo hemos desarrollado en Haro que da mas importancia al problema propio y, sin desprecia bibliografía, profundiza en esa peculiaridad de lo propio. Esta línea es de cierta aventura pues no se vaticina éxito pero, si lo tiene, por original, servirá para exportar ciencia.
Podemos poner como ejemplo el éxito que logramos en 1962 consiguiendo el Premio Nacional de Investigación Técnica “Juan de la Cierva” que fue por un estudio microbiológico sobre la producción de H2S por las levaduras vínicas. Lo comenzamos con un empeño peculiar, centrándose en una humilde botella de “pepsicola” en la que traía un agricultor de Ollauri su vino con un olor extraño. A fuerza de profundizar logramos ponernos en la vanguardia en cuestión importante.
Esta “escuela de Haro”, persistimos en ella, puede producir un salto científico importante paro como es ciencia de arranque desde la base, difícilmente encontrará apoyo oficial pues este de limita a la ciencia de elite.
Recomendamos a los jóvenes que entren en esta línea de estudio que es la única opción para la gran aventura científica que es el éxito o el fracaso, pero nunca la línea gris.
Manuel Ruiz Hernández
Noviembre 2005 |